La respuesta corta
Depende de cómo se tachó. Si el dato se tapó con un rectángulo, un resaltador o el lápiz de un visor, el texto sigue dentro del archivo y sale al copiar y pegar: nos pasó en 7 de las 15 formas que probamos, y en otra más con un paso extra. Solo no se recuperó nada cuando la herramienta borró el texto o cuando el documento acabó convertido en imagen con un tapado opaco.
Recuadro negro de un editor de PDF
DNI: 12345678Z
Al seleccionar y copiar: 12345678ZTachado con docuprivado
DNI:
Al seleccionar y copiar: nadaLos resultados, uno por uno
Todas las pruebas tapan los mismos tres datos de la misma nómina ficticia: el DNI, el número de cuenta (IBAN) y el teléfono. «Se copia» quiere decir que basta con seleccionar la zona, copiar y pegar, o buscar el número con Ctrl+F, sin ningún programa especial.
| Forma de tachar | Resultado | Con qué | Qué pasa por dentro |
|---|---|---|---|
| 1. Lápiz («Dibujar») sobre el PDF | Se copia | Visor de PDF de Edge | El trazo es una anotación puesta encima; el texto sigue debajo y la versión sin tachar queda dentro del archivo. |
| 2. Imprimir ese PDF en «Guardar como PDF» | Se copia | Edge | El trazo pasa a formar parte de la página, pero las letras de debajo siguen siendo texto. |
| 3. Imprimir ese PDF con «Microsoft Print to PDF» | Con un paso más | Edge y Windows 11 | No queda texto que copiar: las letras se convierten en dibujos, pero siguen debajo del trazo. Quitando los trazos del archivo, aparecen enteras. |
| 4. Rectángulo negro | Se copia | Acrobat Reader | Es un comentario colocado encima de la página. |
| 5. Resaltador en negro | Se copia | Acrobat Reader | También es un comentario: el resaltado va encima del texto. |
| 6. Captura de pantalla con barras negras opacas | No se recupera | Edge y un programa de dibujo | Es una imagen: no hay texto y el negro no deja ver nada debajo. |
| 7. Rectángulo con relleno negro («Marcación») | Se copia | App Archivos del iPhone (iOS 18) | Otra anotación encima. El PDF, además, dice qué versión de iOS lo modificó. |
| 8. Captura de pantalla tapada con el rotulador | No se recupera | iPhone (Marcación) | Imagen sin texto; el rotulador tapó del todo, también forzando el contraste. |
| 9. Captura de pantalla tapada con el bolígrafo | No se recupera | iPhone (Marcación) | Igual que la anterior, repasando el trazo hasta cubrirlo. |
| 10. Web de censura 1 | No se recupera | Web: sube el archivo a su servidor | Convierte la página en imagen. Conserva el título, el autor y las fechas del documento original. |
| 11. Web de censura 2 | No se recupera | Web: sube el archivo a su servidor | Borra el texto tapado y deja el resto como texto. Conserva el título y el autor del original. |
| 12. Web de censura 3 | No se recupera | Web: sube el archivo a su servidor | Borra el texto tapado y deja el resto como texto. Conserva el título y el autor del original. |
| 13. Rectángulo negro en el editor de la web 3 | Se copia | Web: sube el archivo a su servidor | La misma web que borra bien con su herramienta de censura: su editor solo pone la forma encima. |
| 14. Web de «blanquear y ennegrecer», tal como viene | Se copia | Web: sube el archivo a su servidor | Tapa, pero no borra. La propia web explica que hay que dar un paso más para que sea irreversible. |
| 15. Web de censura 4 | No se recupera | Web: sube el archivo a su servidor | Convierte la página en imagen y no conserva los datos del original. |
Las pruebas 2 y 3 parten del archivo de la prueba 1: es lo que hace quien, después de tachar, «imprime a PDF» para asegurarse.
Lo que más nos sorprendió
Imprimir a PDF no borra lo tachado
Es el consejo más repetido para «fijar» un tachado, y en nuestras pruebas no sirvió. Con «Guardar como PDF», el texto de debajo se siguió copiando como si nada. Con «Microsoft Print to PDF» ya no se podía copiar, porque todas las letras se convierten en dibujos, pero los dibujos de las letras tapadas siguen en el archivo, debajo de los trazos del lápiz. Al quitar esos tres trazos, el DNI, la cuenta y el teléfono aparecen enteros.
La misma web, dos resultados opuestos
Una de las webs que probamos tiene una herramienta de censura que borró bien los tres datos y, al lado, un editor de PDF en el que el rectángulo negro no borra nada. Quien entra a «editar» el PDF para tapar un dato con una forma, que es lo más intuitivo, se lleva un documento que parece tachado y no lo está. Lo mismo pasó con una web de «blanquear y ennegrecer»: por defecto solo tapa.
Tu versión sin tachar puede seguir dentro del archivo
El visor de Edge y la app Archivos del iPhone guardaron los cambios añadiéndolos al final del archivo, sin reescribirlo. Eso significa que el documento original, sin ningún tachado, sigue completo dentro del PDF que envías: los primeros bytes del archivo tachado son, uno a uno, los del original. En esos dos casos daba igual, porque el texto ya se podía copiar, pero es un rastro más que conviene conocer.
Los datos internos del archivo también hablan
Tres de las cuatro webs que tacharon bien conservaron el título, el autor y las fechas del documento original. «Microsoft Print to PDF» escribió como autor el nombre de usuario de Windows de quien imprimía, y como título, el nombre del archivo. El PDF tocado con el iPhone dice qué versión de iOS se usó. Son detalles pequeños, pero pueden identificar a alguien.
Las capturas funcionaron, si el tapado es opaco
Las tres capturas de pantalla (con barras negras, con el rotulador y con el bolígrafo del iPhone) resistieron, incluso forzando el contraste de la imagen. Ojo, eso sí, con los rotuladores y resaltadores semitransparentes: en un archivo de control con barras al 78 % de opacidad, subir el contraste bastó para leer los tres datos.
Tachar un PDF sin subirlo Borra el texto de debajo y lo comprueba antes de la descarga.
Cómo lo hicimos
- El documento: una nómina ficticia con texto de verdad (no escaneada), la misma que usamos para probar nuestras herramientas. Puedes descargarla en PDF y en Word. Ningún dato corresponde a una persona real.
- Los datos tapados: el DNI 12345678Z, el IBAN ES91 2100 0418 4502 0005 1332 y el teléfono 612 345 678, siempre los tres.
- Cómo se tachó: cada forma, una vez, con las opciones que trae el programa por defecto y tapando hasta que el dato no se leía, como lo haría cualquiera.
- Qué se comprobó en cada resultado: si el dato sale al extraer el texto, con dos lectores distintos (equivale a copiar y pegar o buscar); si lo que tapa es una capa encima que se puede borrar; si el archivo guarda versiones anteriores; en las imágenes, si forzando el contraste se lee algo debajo; y qué datos internos lleva el archivo (autor, título, programa y fechas).
- Controles: preparamos seis archivos de control, con cada tipo de tapado hecho a propósito, para comprobar que el análisis detecta todos los casos. No cuentan en la cifra.
- Programas: Edge y Acrobat Reader en Windows 11, un iPhone con iOS 18.7.8 y seis webs de tachado en línea, todas probadas el 26 de septiembre de 2026, sin crear cuentas y subiendo solo el documento ficticio. Las seis webs piden subir el archivo a su servidor.
- Por qué no nombramos las webs: cambian con frecuencia y un resultado de hoy puede no valer mañana. Lo útil es saber comprobar cualquier herramienta en treinta segundos, y eso se explica abajo.
- Límites: una sola prueba por forma de tachar, con un documento sencillo de una página. No probamos Word ni Google Docs, Acrobat Pro (el de pago) ni el papel tapado con rotulador.
También pasamos por la misma prueba el tachador de nóminas de esta web. Como es nuestro, no lo contamos en la cifra: dejó cada página como imagen, sin texto debajo y con las barras opacas.
Repite la prueba con tu programa
- Descarga la nómina ficticia en PDF.
- Tacha el DNI, la cuenta y el teléfono con el programa o la web que uses normalmente, y guarda el resultado.
- Abre el archivo guardado y busca «12345678Z» con Ctrl+F. Si aparece, el tachado no vale.
- Selecciona toda la página, cópiala y pégala en el bloc de notas: no debe salir ninguno de los tres datos.
- Si nada de eso funciona, haz clic sobre el tachado y pulsa Supr: si se borra y aparece el dato, era una capa encima.
Es la misma comprobación que explicamos en cómo tachar un PDF de verdad, y vale para cualquier documento antes de enviarlo.
Qué funcionó para tachar de verdad
En todas las pruebas que resistieron pasó una de estas dos cosas: la herramienta borró el texto tapado del archivo, o la página acabó convertida en una imagen con un tapado opaco. Si tu programa no hace ninguna de las dos, tapar no basta.
Y aun con una buena herramienta, revisa el resultado. En una de las webs de censura, al marcar el teléfono a mano, la primera selección dejó fuera el último dígito: se veía un «8» suelto al final. Por eso nuestro tachador detecta los datos por sí mismo, te enseña qué va a tapar y comprueba el archivo final antes de ofrecértelo.
Tachar un PDF ahora Gratis, en tu navegador y sin subir el archivo.