Qué datos lleva una nómina
La nómina (el «recibo individual justificativo del pago de salarios») sigue un modelo oficial, aprobado por la Orden ESS/2098/2014. Según ese modelo, lleva:
- De la empresa: el nombre, el domicilio, el CIF y el código de cuenta de cotización (CCC) a la Seguridad Social.
- De ti: tu nombre, tu NIF, tu número de afiliación a la Seguridad Social, tu grupo profesional y tu grupo de cotización.
- El periodo que se paga y los días.
- Los devengos: el salario base, los complementos, las horas extraordinarias, las pagas extra, el salario en especie y otras percepciones, como indemnizaciones o prestaciones de la Seguridad Social.
- Las deducciones: tu aportación a la Seguridad Social, la retención del IRPF, los anticipos, el valor de lo que recibes en especie y «otras deducciones».
- El líquido total a percibir, es decir, lo que cobras.
- Las bases de cotización y la aportación de la empresa.
Además, muchas empresas añaden datos que el modelo no exige: tu antigüedad, tu domicilio o la cuenta bancaria donde te ingresan el sueldo.
Qué tachar según para qué te la piden
Casi siempre, para comprobar que tienes ingresos y que son estables: un propietario o una inmobiliaria antes de alquilarte un piso, una empresa de alquiler de coches, una financiera antes de concederte un préstamo. Para eso bastan unos pocos datos: quién te paga, desde cuándo y cuánto cobras.
Un banco que estudia una hipoteca o una administración pública pueden necesitar la nómina completa por sus propias obligaciones. Si no lo tienes claro, pregunta antes qué datos necesitan y para qué.
| Quién te la pide | Para qué | Qué suele bastar |
|---|---|---|
| Propietario o inmobiliaria | Ver si puedes pagar el alquiler | Empresa, periodo, antigüedad y líquido a percibir; el resto, tachado |
| Alquiler de coches o financiera | Comprobar tus ingresos | Lo mismo; si piden más, pregunta para qué |
| Banco, para una hipoteca | Estudiar la operación con sus propias obligaciones | Puede necesitarla completa: pregunta qué datos y para qué |
| Administración (ayudas, becas) | Comprobar los ingresos del trámite | Lo que diga la convocatoria; puede necesitarla completa |
Qué conviene tachar
Cuando la nómina es para demostrar solvencia ante un particular o una inmobiliaria, conviene tachar lo que no hace falta para eso:
- El número de afiliación a la Seguridad Social. Te identifica ante la Seguridad Social y no dice nada de tu solvencia.
- La cuenta bancaria, si aparece. Es de los datos más delicados y no demuestra nada que no demuestre el importe.
- Tu domicilio, si todavía no has firmado nada.
- Tu teléfono y tu correo, si aparecen: no dicen nada de lo que cobras.
- Tu NIF, salvo que te lo pidan expresamente para identificarte. Si tienes que enviarlo, puedes dejar solo una parte visible.
- Las líneas de «otras deducciones» que no tengan que ver con el sueldo (lo vemos ahora).
Qué conviene dejar visible
Si tachas demasiado, la nómina deja de servir y te pedirán otra. Suele tener sentido dejar visibles el nombre de la empresa, tu nombre, el periodo, la antigüedad si aparece, el total devengado y el líquido a percibir. Con eso, quien la recibe sabe quién te paga, desde cuándo y cuánto.
Tacha tu nómina Con los datos de este caso ya marcados, sin subirla a internet.
Datos que dicen más de lo que parece
Algunas líneas de la nómina revelan cosas de tu vida que no tienen nada que ver con tu solvencia:
- La cuota sindical, si la pagas a través de la nómina, revela que estás afiliado a un sindicato.
- Las prestaciones de la Seguridad Social, como las de una baja por incapacidad temporal, pueden revelar que has estado de baja médica.
- Los embargos o retenciones judiciales revelan deudas o situaciones familiares.
- Los anticipos revelan que has pedido dinero adelantado a tu empresa.
La afiliación sindical y los datos de salud son categorías especiales de datos en el Reglamento General de Protección de Datos (artículo 9), que las protege especialmente. Si esas líneas no hacen falta para lo que te piden, lo sensato es taparlas.
Lo que dice la protección de datos
El Reglamento General de Protección de Datos establece que los datos personales que se tratan deben ser «adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario» para la finalidad (artículo 5.1.c, el principio de minimización). Dicho de forma práctica: quien te pide la nómina para comprobar tus ingresos no necesita tu número de la Seguridad Social ni tus deducciones personales.
Quien recibe tu nómina también tiene obligaciones: usarla solo para lo que te la pidió, guardarla de forma segura y no conservarla más tiempo del necesario. Si una inmobiliaria o una empresa te pide documentos, puedes preguntarle para qué los necesita y cuánto tiempo los va a guardar. Esto no es asesoramiento legal; si tienes un problema concreto, puedes consultar a la Agencia Española de Protección de Datos.
Cómo tacharla bien
No basta con poner un rectángulo negro encima en un editor de PDF o en Word: muchas veces el texto sigue debajo y se puede copiar o recuperar. Lo explicamos en cómo tachar un PDF de verdad.
- Abre el tachador de nóminas, que ya viene preparado para este caso.
- Sube tu nómina en PDF (o una foto, si la tienes en papel).
- Revisa lo que ha encontrado y añade lo que falte arrastrando sobre la página, por ejemplo la línea de la cuota sindical.
- Descarga el PDF tachado: el texto tapado desaparece del archivo.
Tacha tu nómina ahora Todo ocurre en tu navegador.
Cómo enviarla
- Envía solo lo que te piden. Si te piden una nómina, no mandes tres «por si acaso».
- Di para qué la entregas. Escríbelo en el propio correo: «Nómina de agosto, para el alquiler del piso de la calle…».
- Desconfía de las prisas. Las estafas de alquiler suelen pedir documentos y dinero antes de enseñar el piso. Lo contamos en estafas en el alquiler de pisos.
- Si te piden también el DNI, protégelo con una marca de agua que diga para qué es: así se hace.
Si no tienes nómina o ya la enviaste
Si no tienes nómina porque trabajas por tu cuenta o cobras una pensión, te pedirán otros documentos para demostrar tus ingresos, como la declaración de la renta o el certificado de la pensión. Vale lo mismo: pregunta qué necesitan comprobar y tacha lo que no haga falta, como la cuenta bancaria o los datos de otras personas que aparezcan.
Si ya la enviaste sin tachar, no pasa nada irreparable. Puedes pedir a quien la recibió que la borre cuando ya no la necesite: el Reglamento General de Protección de Datos reconoce el derecho de supresión de tus datos (artículo 17) en los casos que prevé. Y si sospechas de una estafa, estate atento a movimientos o trámites que no reconozcas.