Cómo tachar un PDF de verdad (y por qué Word no sirve)

Pintar un rectángulo negro encima de un dato no lo borra: solo lo tapa a la vista. Esta guía explica cómo comprobarlo en treinta segundos y cómo hacerlo bien.

Actualizado el · Por el equipo de docuprivado · 7 minutos de lectura

Por qué el rectángulo negro no borra nada

Un PDF no es una imagen: es una lista de instrucciones. Dice «escribe este texto en esta posición con esta fuente», «dibuja esta línea», «coloca esta imagen aquí». Cuando abres el documento con Word, con el visor del sistema o con una app de anotaciones y dibujas un rectángulo negro encima de una cuenta bancaria, no estás borrando la instrucción que escribe esa cuenta: estás añadiendo una instrucción nueva que dibuja un rectángulo encima.

El texto sigue en el archivo, debajo. Y salir a buscarlo es trivial: basta con seleccionar la zona con el ratón y copiarla, usar el buscador del visor o abrir el PDF con otro programa. Lo mismo pasa con los resaltadores en negro, con los recuadros de las apps de firma y con muchos editores de PDF en línea que solo superponen formas.

Hay una variante todavía más engañosa: tapar el dato con un recuadro blanco para que «no se vea». Es exactamente el mismo problema, con el agravante de que ni siquiera parece que haya algo oculto.

Lo comprobamos tachando la misma nómina de prueba de 15 formas distintas: en 8 se pudo recuperar lo tapado, casi siempre copiando y pegando.

Comparación con un documento de prueba: con un rectángulo negro encima, al copiar y pegar aparece el DNI 12345678Z; con el tachado real, no queda texto que copiar.
Con un rectángulo encima, el dato se recupera copiando y pegando; con el tachado real ya no está en el archivo.

Comprueba tu PDF en treinta segundos

Antes de enviar un documento que creías tachado, haz esto:

  1. Abre el PDF en cualquier visor.
  2. Pulsa Ctrl+F (o Cmd+F) y busca un fragmento de lo que creías haber tapado: tu apellido, cuatro cifras de la cuenta, el número de tu DNI.
  3. Si aparece, el dato sigue ahí.

La segunda prueba es aún más clara: selecciona con el ratón toda la página (Ctrl+A), cópiala y pégala en un editor de texto. Verás en texto plano todo lo que el PDF contiene de verdad, sin rectángulos que valgan.

En Word y en Acrobat, en concreto

En Word, un recuadro negro es una forma que flota encima del texto. Al guardar como PDF viajan los dos: el recuadro y, debajo, el texto, que se puede copiar igual. Pasa lo mismo si pones la letra en negro sobre un fondo negro.

En Acrobat Reader, el programa gratuito de Adobe, los rectángulos, los resaltadores y los dibujos son comentarios que se colocan encima de la página sin tocar el texto. Acrobat Pro, el de pago, sí tiene una herramienta para censurar y desinfectar un PDF, que elimina el texto y la información oculta si aplicas la censura antes de guardar.

En los dos casos, la prueba de los treinta segundos te dice la verdad: si el dato aparece al buscarlo, no está tachado.

Los métodos que sí funcionan

1. Convertir la página en imagen con el tachado fundido

Es el método más seguro y el que menos depende del programa que use quien recibe el documento: se dibuja el tachado sobre la página, se convierte esa página en una imagen y se guarda un PDF nuevo formado por esas imágenes. Como no queda capa de texto, no hay nada debajo que buscar ni copiar. El precio es que el archivo pesa más y que el texto deja de poder seleccionarse.

Es justo lo que hace el tachador de esta web: rehace cada página a 200 puntos por pulgada con las barras ya fundidas, genera un PDF sin metadatos del original y, antes de ofrecerte la descarga, vuelve a abrirlo para comprobar que no queda ni un carácter de texto.

Tachar un PDF ahora Gratis, en tu navegador y sin subir el archivo.

2. La herramienta de redacción de un editor profesional

Los editores de PDF de pago incluyen una función específica (suele llamarse «redactar» o «censurar») que elimina el contenido además de taparlo. Funciona bien si se usa la herramienta correcta y se aplican los cambios: no basta con marcar, hay que confirmar la eliminación y guardar. Marcar y guardar sin aplicar deja el documento igual de expuesto.

3. Imprimir a papel y volver a escanear

El método de toda la vida: imprimir, tapar con rotulador opaco —de los que no dejan leer al trasluz— y escanear. Es lento, pierde calidad y hay que asegurarse de que el rotulador cubre de verdad, pero destruye la capa de texto sin ninguna duda.

Lo que no vale

Documentos escaneados y fotos

Si tu PDF es un escaneo, cada página ya es una imagen y no hay capa de texto que se copie… salvo que el escáner o el programa hayan añadido una capa de reconocimiento automático (OCR) para poder buscar dentro. Eso es más frecuente de lo que parece: muchas multifunción y aplicaciones de móvil lo hacen por defecto. Comprueba siempre con Ctrl+F antes de dar nada por hecho.

Con las fotos y capturas de pantalla, cuidado con dos trampas. La primera, el difuminado: un desenfoque suave de un texto corto y previsible —un número, una matrícula— puede a veces revertirse; una barra negra opaca, no. La segunda, los metadatos: una foto hecha con el móvil guarda fecha, modelo y, muchas veces, las coordenadas del lugar.

Los rastros que quedan aunque taches bien

Un PDF arrastra más información de la que se ve en pantalla:

Rehacer el documento como imágenes elimina de un plumazo casi todo eso, porque el PDF resultante se construye desde cero. Del nombre del archivo, en cambio, te tienes que ocupar tú.

Tachar no siempre es anonimizar

Aunque tapes el nombre y el DNI, el documento puede seguir señalando a una persona: el puesto de trabajo, la fecha de alta, el importe exacto de una nómina o una dirección poco común bastan para identificar a alguien en un grupo pequeño. La AEPD advierte precisamente de esto al hablar de anonimización: después de quitar los datos identificativos hay que valorar el riesgo de reidentificación que queda.

Traducido a la práctica: antes de enviar, lee el documento tachado como si fueras quien lo recibe y pregúntate si con lo que queda podría averiguar de quién se trata. Si la respuesta es sí y no hace falta que lo sepa, tacha más.

Lista de comprobación antes de enviar

  1. Busca con Ctrl+F los datos que has tapado. No deben aparecer.
  2. Selecciona todo el texto y pégalo en un editor: no debe salir nada tapado.
  3. Revisa las propiedades del archivo (autor, título) y el nombre del archivo.
  4. Mira el documento completo, página a página: los datos suelen repetirse en el pie o en la cabecera.
  5. Pregúntate si lo que queda visible permite identificar a alguien que no debería serlo.
  6. Envíalo por un canal que puedas controlar y borra la copia cuando acabe el trámite.

Ejemplo: tachar una nómina Qué dejar visible y qué ocultar al enviarla.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi PDF pesa más después de tacharlo bien?

Porque cada página pasa a ser una imagen en lugar de texto. Es el precio de que el tachado sea real: si se mantuviera el texto, el dato seguiría dentro del archivo. A cambio, el documento se ve igual, se imprime igual y ya no se puede seleccionar lo que había debajo.

¿Puedo tachar un PDF sin subirlo a ninguna web?

Sí. El tachador de esta web funciona dentro de tu navegador: el archivo se abre en la memoria de tu dispositivo y el PDF tachado se genera ahí mismo. Puedes comprobarlo: tacha un documento, desconecta internet y tacha otro; la herramienta sigue funcionando.

¿Sirve difuminar en vez de tapar con negro?

Para una cara puede valer, pero para texto corto y previsible —un número de cuenta, una matrícula, un DNI— el difuminado es arriesgado: existen técnicas para aproximar el contenido original. Si lo que quieres es que no se pueda leer, usa una barra opaca.

¿Y si el documento tiene contraseña?

Necesitas la contraseña de apertura para poder trabajar con él. Nuestro tachador te la pide y la usa solo en tu dispositivo para abrir el archivo. Si el PDF está protegido contra edición pero se abre sin clave, rehacerlo como imágenes funciona igual.

¿Cómo sé que el resultado está bien tachado?

Haz la prueba del buscador y la de copiar y pegar sobre el archivo descargado, no sobre lo que ves en la herramienta. En el caso del tachador de esta web, esa comprobación se hace automáticamente antes de ofrecerte la descarga: si quedara texto, no se te entrega el archivo.

Fuentes

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