Cómo protegemos tus documentos

La respuesta corta: no los protegemos nosotros, porque nunca llegan hasta nosotros. Todo el trabajo lo hace tu propio navegador.

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La diferencia con una web normal

En la mayoría de webs que convierten, comprimen o editan archivos, el proceso es siempre el mismo: tú subes el documento, el archivo viaja a un servidor de esa empresa, allí se procesa y luego te devuelven el resultado. Aunque prometan borrarlo en una hora, durante ese rato tu nómina, tu contrato o tu DNI han estado en un ordenador ajeno.

Aquí no hay subida. Cuando abres una de nuestras herramientas, tu navegador se descarga la página y el programa que hace el trabajo, igual que se descarga una imagen o una hoja de estilos. A partir de ahí, el documento que eliges se abre en la memoria de tu dispositivo y todo ocurre dentro: se lee, se recorta, se tacha o se cambia, y el archivo final se crea también ahí. Nosotros no lo vemos, no lo guardamos y no podríamos entregárselo a nadie aunque nos lo pidieran.

Tu archivo se abre y se procesa en tu dispositivo. No se sube a internet.

Qué se descarga y qué no sale nunca

Para que la promesa sea concreta, esto es exactamente lo que cruza la red mientras usas la web:

Llega a tu dispositivo

No sale de tu dispositivo, nunca

Tampoco se guarda nada entre visitas: ni en la memoria del navegador, ni en cookies, ni en la dirección de la página. Cuando cierras la pestaña o pulsas «empezar de nuevo», lo que había en pantalla desaparece.

Compruébalo tú mismo

No hace falta que nos creas. Hay dos maneras de verificarlo en un minuto:

  1. Desconecta internet. Usa la herramienta una vez con un documento cualquiera (así se descargan sus motores), desconecta el wifi o los datos y úsala con otro. Funciona igual. Si tu archivo tuviera que viajar a algún sitio, sería imposible.
  2. Mira el tráfico de red. En Chrome o Firefox, pulsa F12, abre la pestaña «Red» y usa la herramienta. Verás las descargas de la propia web y ninguna subida con tu documento.

Por qué esto no es solo una cuestión técnica

Cuando envías una copia de tu DNI, una nómina o un contrato, lo normal es preguntarse quién va a acabar viendo ese archivo. Hacer el trabajo en tu dispositivo elimina de un plumazo casi todas esas preguntas: no hay una base de datos que puedan robar, ni una copia de seguridad olvidada, ni un empleado con acceso, ni un cambio de condiciones dentro de dos años que convierta tus documentos en material de entrenamiento.

Y para nosotros también es más sencillo: mantener esta web cuesta lo mismo tanto si la usa una persona como si la usan mil, porque no procesamos nada.

Qué pasa con los anuncios

La web es gratis y se mantiene con publicidad de Google AdSense. Cada anuncio se muestra en su propio recuadro, aislado del resto de la página, y desde ahí no puede ver lo que haces en la herramienta. Para colocarlos, la web carga el código de Google, como cualquier web con AdSense; nuestras herramientas nunca le pasan tus documentos ni lo que escribes, y el trabajo con tus archivos lo hace nuestro código en tu dispositivo, sin enviarlo a ningún servidor.

Lo que sí hacen los anuncios es usar cookies y datos de navegación, y por eso, al entrar, verás un aviso de Google para aceptarlos, rechazarlos o elegir qué permites. Lo contamos con detalle en la política de cookies y en la política de privacidad.

Qué no podemos prometerte

Preferimos decir también dónde están los límites:

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